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Los aneurismas de la aorta abdominal representan una seria amenaza a la vida de personas que los padecen, siendo así de vital importancia identificarlos y una vez reconocidos darle un seguimiento y tratamiento oportuno, de lo contrario se dejará a su suerte a la persona que lo padezca.
Aneurismas de Aorta Abdominal Autor: José Tomás Flores Los aneurismas de la aorta abdominal representan una seria amenaza a la vida de personas que los padecen, siendo así de vital importancia identificarlos y una vez reconocidos darle un seguimiento y tratamiento oportuno, de lo contrario se dejará a su suerte a la persona que lo padezca. Dentro de la patología de la aorta y en especifico de los aneurismas aórticos, los más frecuentes por mucho son los presentes en la aorta abdominal. Los aneurismas de aorta abdominal (AAA, definidos como porciones de aorta abdominal con diámetro mayor a 3 cm) son frecuentes en la población adulta, la prevalencia estimada es de 3 a 9% en mayores de 50 años de edad. Es sabido que más del 80% de los AAA se localizan a nivel infra renal y que son 5 veces más frecuentes en la población masculina. Su presencia está altamente asociada al tabaquismo (el cual aumenta 5 veces el riesgo de desarrollarlos). Otros riesgos adicionales son la edad, hipertensión, dislipidemia, enfisema pulmonar e historia familiar (hasta 20% de los afectados tiene antecedente familiar) 2 La patogénesis no esta por completo precisada, sin embargo se sabe que se encuentran involucrados procesos inflamatorios, isquémicos y ateroescleróticos, teniendo gran importancia algunas enzimas degradantes de elastina como las metaloproteasas, todo esto lleva a un deterioro de la fuerza y elasticidad de la pared aórtica que progresivamente genera dilatación de esta y finalmente su ruptura. El hecho de que generalmente los pacientes con esta patología se presentan asintomáticos es un desafío para el clínico que los busca, es por esto que la mayoría son detectados mediante un estudio de imagen realizado para otras causas, siendo finalmente un hallazgo. Las guías actuales recomiendan que todos los hombres mayores de 65 años sean sometidos a screening con ultrasonido abdominal y aquellos con antecedente familiar deberán ser sometidos al screening a los 55 años (incluyéndose a las mujeres). La costo efectividad del screening en mujeres asintomáticas sin antecedente familiar es aun controversial ya que no ha demostrado un beneficio neto en sobrevida. En caso de no tratarse los aneurismas abdominales cuando así lo requieren (véase más adelante), el riesgo de ruptura y por lo tanto la mortalidad son elevadas. Se sabe que el riesgo de ruptura a 5 años va desde el 5% para aquellos mayores de 3 a 4 cm hasta el 80% para aquellos mayores de 7 cm, es por esto que una vez identificados se debe dar seguimiento y tratamiento oportuno.3 A aquellos pacientes con aneurismas pequeños se les podrá dar seguimiento con estudios de imagen en forma periódica para valorar el crecimiento progresivo del aneurisma, pero en caso de presentar indicaciones de tratamiento deberá este de efectuarse. Las indicaciones en general están dadas por dos parámetros: el tamaño del aneurisma y la velocidad de crecimiento. El tratamiento de los pacientes con AAA se reservará a aquellos pacientes con aneurismas mayores de 5 a 5.5 cm (asintomáticos). Pacientes sintomáticos o con crecimiento rápido del aneurisma(> 1 cm/año) requieren ser valorados lo antes posible para tratamiento invasivo. El tratamiento de los aneurismas entre 5 y 5.4 cm siguen estando en una área relativamente gris, ya que los estudios clínicos no son del todo concluyentes respecto al beneficio, sin embargo las mujeres, sobre todo jóvenes y de tamaño pequeño son beneficiadas de ser intervenidas en forma precoz, con diámetros menores de 5.5 cm. Respecto a los aneurismas mayores o iguales a 5.5 cm, deben de ir a tratamiento invasivo (ya sea cirugía o tratamiento endovascular) siempre y cuando la expectativa de vida del paciente sea favorable y que el riesgo de intervención no sea inaceptablemente alto. Una vez decidido el cuándo tratar, se deberá decidir el cómo. El tratamiento se divide en dos ramas: Quirúrgica y Endovascular, y la decision sobre cual es la mejor opción dependerá de diversos factores, teniendo gran importancia la anatomía especifica del aneurisma y las condiciones del paciente. 
 Los resultados de los estudios clínicos que comparan ambos tipos de intervenciones demuestran datos interesantes. 1. Cualquier método que sea utilizado disminuye eficazmente la mortalidad de los pacientes comparado con la evolución natural de la enfermedad. 2. El tratamiento Endovascular (EVAR) disminuye la mortalidad a corto plazo (30 días) comparado con el tratamiento quirúrgico. 3. Este beneficio de mortalidad a corto plazo con EVAR se pierde en el seguimiento a largo plazo (5 años). Debemos tener en cuenta que la tecnología usada en la reparación endovascular está en amplio crecimiento, y al parecer será este desarrollo tecnológico lo que dará mejores resultados a la técnica, por lo tanto las expectativas en este campo son grandes ya que con sus mejoras disminuirá la morbi-mortalidad asociada a la enfermedad. 1 
El punto para llevar a casa sobre el tema es el saber que existe la enfermedad y sobre todo tenerla en mente para buscarla, ya que si esperamos a que manifieste datos clínicos puede ser que sea muy tarde para su tratamiento ya que en muchas ocasiones el primer síntoma es la ruptura del aneurisma. 1. Nienaber CA, Akin I. Chapter IV Peripheral Vascular Interventions. In: Textbook of Interventional Cardiology. Philadelphia: Elsevier Health Sciences; 2015. p. 664–80. 2. Braverman AC. Chapter 57 Diseases of the Aorta. In: Braunwald's Heart Disease. Elsevier Health Sciences; 2014. p. 1277–306. 3. Chaikof EL, Brewster DC, Dalman RL, et al. The care of patients with an abdominal aortic aneurysm: The Society for Vascular Surgery practice guidelines. Journal of Vascular Surgery 2009;50(4):S2–S49.