Segunda Reunión Científica Estatutaria

  • Tema:

    Actividades de la Segunda Reunión Científica Estatutaria

  • Lugar:

    Hotel Conrad , San Luis Potosí

  • Fecha de Inicio:

    1 de Junio de 2018

  • Fecha Final

    2 de Junio de 2018

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  • Inauguración

2º. SESIÓN ESTATUTARIA

La Sociedad Mexicana de Cardiología en colaboración con el Colegio Potosino de Cardiología, llevó a cabo la Segunda Sesión Estatutaria los días 1 y 2 de junio en el Hotel Conrad de la ciudad de San Luis Potosí, San Luis Potosí.

La Conferencia Magistral fue impartida por el Dr. Jorge Gaspar titulada "Evolución de la intervención en enfermedad valvular".

Participaron como conferencistas los profesores internacionales, Dr. Miguel Valderrábano, Jefe del Departamento de Electrofisiología en Houston Methodist y el Dr. Carlos Calderas experto en intervencionismo valvular periférico de Caracas, Venezuela así como un importante grupo de profesores nacionales.

El Dr. Carlos Martínez Sánchez presentó el libro Cardiopatía Isquémica Aguda (SIAC) como parte de las Clínicas Mexicanas de Cardiología.

El programa cultural se llevó a cabo con la visita al Museo Leonora Carrington y al poblado de Santa María del Río "cuna de el rebozo"

Discurso por el Presidente de la Sociedad Mexicana de Cardiología

Dr. Pedro Iturralde Torres

Distinguidos:

Lic. Armando Herrera Silva, Secretario de Cultura en representación del Gobernador del Estado de San Luis Potosí.

Dr. Alejandro Zermeño Guerra, Director de la Facultad de Medicina de San Luis Potosí.

Dr. José Luis Leiva Garza, Miembro Honorario de la Sociedad Mexicana de Cardiología.

Dr. José Luis Leiva Pons, Presidente del Colegio Potosino de San Luis Potosí. Señoras y Señores.

Tengo el gusto de darles la más cordial bienvenida a todos los aquí presentes para participar en la 2da. Reunión Estatutaria de la Sociedad Mexicana de Cardiología, que está celebrando su octogésimo tercer aniversario de vida desde 1935.

Con el objetivo de continuar con los programas de educación médica continua, la Sociedad ha tenido a bien hacerlo en colaboración con el Colegio Potosino de Cardiología y gracias al apoyo de su Presidente el Dr. José Luis Leiva Pons, a los coordinadores, los doctores Ernesto Ban Hayashi, Jorge Carrillo Calvillo y Félix Damas de los Santos y la participación de profesores nacionales y extranjeros.

Nos honran con su presencia el Dr. Carlos Calderas, experto en Intervencionismo Valvular y Periférico, de Caracas Venezuela y el Dr. Miguel Valderrabano, Jefe de Electrofisiología en el Hospital Houston Methodist DeBakey Cardiology Associates. A todos mi agradecimiento.

Son ya muy viejos los lazos de unión que ligan a la Sociedad Mexicana Cardiología con la hermosa ciudad de San Luis Potosí, cuyo centro histórico por su arquitectura barroca, neoclásica y ecléctica, fue reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad en el año de 2010. Ha sido también distinguida la Escuela de Medicina de su Universidad, que es motivo de gran orgullo no solo para los potosinos sino para todos los mexicanos.

Hace un par de semanas se conmemoró el día 15 de mayo, Día del Maestro.

Año tras año esta fecha es un recordatorio a los maestros y también para los médicos, de la obligación moral que tenemos todos de enseñar a las futuras generaciones.

Ser profesor es una noble vocación. Profesores somos todos pero solo un grupo más selecto alcanza la categoría de Maestros. Y ser Maestro no solo es poseer un tesoro de saber, sino es estar siempre dispuesto a compartirlo.

Decía el Maestro Ignacio Chávez al respecto (cito) "Caminar por la vida con la avidez de un estudioso en busca de la verdad pero también con el gesto del sembrador que lanza a mano abierta su grano. Es tener la altura intelectual propia del que enseña y a la vez el pulimiento moral que se requiere para enseñar con el ejemplo" (termino la cita).

Que mejor ejemplo hoy y aquí que el de tres ilustres cardiólogos potosinos que han sido distinguidos Maestros de la Cardiología, me refiero a los doctores José Miguel Torre López, Antonio Rodríguez Álvarez y José Luis Leiva Garza, egresados todos del Instituto Nacional de Cardiología y miembros de la Sociedad Mexicana de Cardiología, que han contribuido siempre en mantener una relación académica y de amistad entre nuestras sociedades.

El Maestro José Miguel Torre formó parte de la primera generación de residentes del Instituto Nacional de Cardiología de 1944 a 1946, en donde tuvo la oportunidad de convivir con el Maestro Ignacio Chávez, fundador de la Sociedad Mexicana de Cardiología y del Instituto Nacional de Cardiología.

Fue profesor de clínica médica y cardiólogo en la Universidad de San Luis Potosí. En 1959 fue invitado a asumir la dirección de la Escuela de Medicina, y durante su gestión llevó a cabo en 1961 junto con la Sociedad Mexicana de Cardiología el segundo Congreso Nacional. Su gestión se prolongó hasta 1967, en donde se implementó por primera vez en México, el examen de selección para estudiantes de nuevo ingreso.

La Escuela de Medicina, llegó a ser considerada la mejor escuela de la República Mexicana gracias a su dedicada y atinada dirección. Fue socio fundador y miembro de la Sociedad Potosina de Cardiología.

La Sociedad Mexicana de Cardiología le otorgó en 1983, el premio al Maestro distinguido "Salvador Aceves" en el décimo tercer Congreso Nacional, celebrado en Guadalajara bajo la gestión del Dr. Abdo Bisteni.

El Dr. José Luis Leiva Garza, director de la Escuela de Medicina de 1988 a 1992, fue galardonado con la distinción de Maestro Distinguido por su excelente trayectoria profesional y docente en la cardiología potosina durante el vigésimo octavo Congreso Nacional de Cardiología celebrado en 2013 bajo la gestión del Dr. Juan Verdejo Paris.

El Dr. Antonio Rodríguez Álvarez, conocido como padre del cateterismo cardíaco fue invitado por la American Heart Association en la Universidad de Fort-Worth para implementar un laboratorio de hemodinámica y angiocardiografía. Fue ahí donde inventó un catéter para angiografía selectiva al que se le puso el nombre de "Rodríguez Álvarez" y junto con su colega Narno Dorbecker inventó el inyector mecánico.

Todos ellos se identificaron plenamente con el Maestro Chávez, tanto así que la relación de admiración y respeto maestro-alumno, culminó siendo una relación de profunda amistad a lo largo de sus vidas.

El tema que hoy nos reúne es el de la cardiopatía isquémica y su tratamiento intervencionista. Coincide con el tema de una conferencia pronunciada por el Dr. José Miguel Torre en los años setenta, a presentarse en el Colegio Nacional llamada "Consideraciones de tipo médico en torno a la muerte del Presidente Juárez".

Y es que el gobierno de San Luis Potosí entregó en manos del Dr. Torre el documento médico, también histórico y en algunos momentos dramático para su estudio.

Las largas y angustiosas horas transcurridas el 18 de marzo de 1872 desde las siete de la mañana en que empezaron las crisis anginosas del Presidente Juárez y hasta las 11:30 de la noche en que falleció, fueron descritas detalladamente por el Dr. Ignacio Alvarado, quien actuaba como uno de sus médicos de cabecera.

De dicho estudio se desprendieron varias conclusiones. La causa de la muerte del Presidente Juárez fue un infarto del miocardio completando el diagnóstico del Dr. Ignacio Alvarado quien dejó escrito "fueron crisis severas de angina de pecho". Fue hasta los años veinte que se supo que esas crisis severas anginosas eran el elemento central de un cuadro más complejo y más grave que es el del infarto.

El Presidente Juárez sufría así de aterosclerosis coronaria y el episodio mortal fue el de un infarto agudo del miocardio a los 63 años de edad, "después de haber estado sujeto a constantes tensiones nerviosas, a estrés emocional casi permanente, a lo largo de una vida atormentada, siempre en constante lucha".

En recuerdo a nuestros ilustres Maestros, esta coincidencia es motivo de alegría para estas dos sociedades cardiológicas, pero más orgullo por su pasado, debe ser para nosotros sus discípulos, un estímulo para seguir trabajando unidos en la educación cardiológica.

"Es un reto y la aceptación de una responsabilidad histórica".